DON CARLO
Ópera en cuatro actos. Los tres primeros divididos en dos cuadros.
Música: Giuseppe Verdi.
Libreto: J. Mèry y C. Du Lucle, basado en el drama de Shiller.
Lugar de la acción: Madrid y Monasterio de Yuste.
Época: Reinado de Felipe II.
Estreno: París 1867.
ACTO PRIMERO
Cuadro Primero
Don Carlos, nieto de Carlos V, llega al Monasterio de Yuste buscando consuelo a su dolor. Junto a la tumba del Emperador un monje ruega por el perdón de sus pecados. Al cruzarse con él, Dan Carlos cree reconocer el semblante del propio emperador. Entra D, Rodrigo, Marqués de Posa, amigo íntimo de don Carlos y ‚este le confiesa que ama a la princesa francesa Isabel de Valois, pero ‚esta se ha convertido en su madrastra al casarse con su padre, el rey Felipe II. El marqués de Poza, fiel amigo de Carlos, le anima a olvidar este amor imposible y dedicar su vida a causas grandes y poderosas, Decide luchar con todo su empeño en favor del pueblo de Flandes sometido bajo la opresión de su padre Felipe II
Cuadro Segundo.
La reina coincide en los jardines con D. Rodrigo, que le entrega una nota de D, Carlos suplicándole le conceda una entrevista, La reina le recibe y pronto resuenan apasionadamente las mutuas declaraciones de amor. La felicidad de Carlos dura poco ya que la prudencia de Isabel se sobrepone a sus sentimientos. Consciente de sus obligaciones rechaza firmemente las insinuaciones: es la reina de España y su deber le ordena renunciar a este amor. El príncipe sufre un desvanecimiento y, al recuperarse, se muestra tan imprudente con su madrastra, que ‚esta tiene que recordarle que para obtenerla tiene primero que matar a su padre y conducirla después al altar, Carlos, antes estas perspectivas, queda sumido en la desesperación Llega el rey con Rodrigo y algunos nobles, Su indignación es grande al encontrar sola a la reina. Manda al exilio a la responsable, la condesa de Arenberg. El rey no se fía de nadie, tan sólo del Marqués de Poza, Solos el rey y Poza, se hacen una serie de confidencias: el marqués no está de acuerdo con la política de terror que lleva a término, el rey, en Flandes, Felipe sospecha que su hijo ama a la reina y autoriza a D, Rodrigo para que pueda verla en cualquier momento y así vigilarla constantemente, también advierte a Rodrigo que tenga cuidado con la Inquisición.
ACTO SEGUNDO.
Cuadro Primero,
D. Carlos recibe una cita para la noche en el parque de palacio. Est convencido de que es de la reina. Declara efusivamente su amor a la figura femenina que aparece cubierta con un velo, pero su desencanto y desesperación son grandes al reconocer en ella a la princesa de Eboli. Carlos rechaza su amor, Pero la de Eboli, al haber conocido el secreto del amor del príncipe hacia la reina, amenaza vengarse contándoselo todo al rey.
Cuadro Segundo
Una plaza de Madrid. La hoguera está preparada y unos monjes conducen a los reos. Va a tener lugar un "auto de fe" en el que van a ser ajusticiados los condenados por la Inquisición. Esperan la llegada de los reyes para presidir el acto. Llega poca después con su corte Antes de comenzar, dan Carlos, acompañado de una serie de nobles flamencos, se postran ante el rey y le suplican clemencia para el pueblo flamenco. El rey les expulsa ha todos. Don Carlos indignado por la reacción de su padre le exige le ceda el gobierno de Flandes y el condado de Brabante, espada en alto jura salvar Flandes. El rey da orden de desarmar a su hijo, pero nadie se atreve. La hace don Rodrigo. Dan Carlos, sin oponer resistencia, es conducido a la prisión. Los herejes van siendo ajusticiados,
ACTO TERCERO
Cuadro Primero
El rey está convencido que su esposa no le ama. También su hijo le ha traicionado, El rey pide consejo al Gran Inquisidor, ¿Tiene él derecho a condenar a su propio hijo por desobediencia? Le confirma este derecho. También el inquisidor quiere hacer preguntas, ¿Porqué el rey confía en el marqués de Poza?. Es él quien ha desviado al príncipe del camino de la verdad. El rey no se deja convencer; cree en Poza y no piensa destituirle como pide el inquisidor, Este amenaza al rey con la condenación eterna, Abandona el palacio. Isabel reclama justicia a su esposo pues le ha desaparecido el joyero. El rey saca el joyero y se lo da diciéndole que lo abra, Ella se niega y el mismo rey rompe la cerradura, Entre las joyas hay un retrato de Carlos, El rey exige una explicación. Eboli ha cumplido la amenaza, ha descubierto al rey el secreto del amor del príncipe y la reina, El rey colma de insultos a Isabel y ella, alterada, desfallece. Acuden D.Rodrigo y la Princesa de Éboli, Los cuatro personajes expresan sus sentimientos en un brillante cuarteto, Quedan solas, al final, la reina y la princesa. Esta abrumada por el arrepentimiento, reconoce ser la causante de lo ocurrido, confiesa también que es la amante del rey. La reina le da a elegir entre el exilio o la reclusión en un convento de clausura,
Cuadro Segundo.
D. Carlos estando en la cárcel recibe la visita del Marqués de Poza, Para salvar a Carlos, ha preparado unos documentos, que ya están en poder del rey, en los que se confiesa autor de la rebelión de Flandes. Poza sabe que Carlos quedar libre y seguir luchando por la libertad del pueblo flamenco, Un disparo hiere mortalmente a Don Rodrigo. Un espía del Inquisidor ha ejecutado su rápida sentencia, El Marqués, moribundo, informa a Carlos que la reina le espera en Yuste a medianoche y le facilitará los medios para salvar a Flandes.
El rey, convencido de la inocencia de su hijo, acude a liberarlo, Carlos, fuera de sí, recrimina a su padre y le cuenta la verdad de la historia: que Rodrigo se ha sacrificado para salvarle a él. El rey en su ira decide entregar a su hijo a la Inquisición, Gran clamor popular, El pueblo exige comprobar que el príncipe don Carlos vive e irrumpe en la prisión. La Princesa de Eboli, disfrazada entre el pueblo, ruega a Don Carlos que huya con ella, El príncipe aprovecha la ocasión y se marcha sin ser visto.
ACTO CUARTO.
Monasterio de Yuste. Es media noche y la reina espera a Carlos rezando ante la tumba de Carlos V. Llega Carlos, pero también aparece el rey, el Gran Inquisidor y familiares del Santo Oficio, Mientras el monarca ordena la detención de su hijo, aparece el fraile del primer acto. Todos reconocen en él al fallecido Emperador en persona. Este arranca a don Carlos de los brazos de la Inquisición y se lo lleva, con él, para siempre.