CARMEN
La sensacional historia de Carmen, es la de una joven gitana que vive la escena entre un militar y un torero; su pasión, traición y muerte, tras unos incidentes acaecidos con Escamillo, el "toreador". Carmen es su obra maestra y perfecta como pocas, desbordante y sobresaliente, tanto desde el punto de vista musical, como del valor de su unidad dramática. Fragmentos que pueden ser considerados aisladamente como: las seguidillas, la habanera, la canción del torero o la romanza de la flor, aun conservando su belleza, no adquieren su verdadero significado si no es dentro del carácter de cada personaje.
Bizet, arrinconando la "gran ópera’ y devolviendo a la "ópera cómica" su protagonismo, diluye los límites entre los géneros operísticos y emplea todos los recursos para obtener nuevos efectos teatrales, sazonándolos con pasión y claridad mediterránea. El resultado es, esencialmente, una ópera francesa en una atmósfera española, de dimensión amplia intensa y gran penetración psicológica de los personajes. Tanto el argumento, y su ambiente, como la música descriptiva de Bizet, son características del nuevo realismo operístico que servirán de modelo y paralelismo al verismo italiano.
Tres meses después del estreno de Carmen, Bizet moría, a los 37 años de edad, sin llegar a conocer la transcendencia ni la aceptación de su obra, que, poco a poco, se haría universalmente popular.
La acción trascurre en Sevilla y alrededores, hacía 1830. Estrenada en la Ópera Cómica de Paris Sala Favart, día 3 de Marzo de 1875.
ACTO PRIMERO
Plaza de una barriada de Sevilla, dominada por la fábrica de tabacos donde trabaja Carmen. A poca distancia el cuartel de Dragones de Almansa. Un grupo de soldados esperan el cambio de guardia. Hay gente que pasea. El capitán Zúñiga y el sargento Morales están sentados a la puerta del cuartel. Una joven campesina, Micaela, parece buscar a alguien. Finalmente se dirige a Morales y pregunta por el cabo D. José. Morales le dice que llegará de un momento a otro. Ella no puede esperar y prefiere volver más tarde.
Relevo de la guardia. Las mujeres de la fábrica de tabacos invaden la plaza y merodean en torno de los soldados. La última en salir es la hermosa y atractiva Carmen, que causa la admiración de todos los hombres. La indiferencia de D. José irrita a la joven que trata de interesarle cantando y bailando una animada habanera. Finalmente le arroja una flor y se aleja precipitadamente. D. José guarda la flor en la casaca. Las cigarreras se reincorporan al trabajo.
Vuelve Micaela para entregar a D José una carta, unos dineros y un beso, que le da, en nombre de su madre. El cabo, agradecido, devuelve el beso amorosamente y se despide de la muchacha. Mientras lee la carta se va armando un bullicio allí cerca: Carmen la ha emprendido contra una de sus compañeras. Dos dragones la conducen a la presencia del capitán Zúñiga. Este ordena su ingreso en prisión y manda a D. José que la escolte. Mientras, Carmen, cantando unas seguidillas, seduce a D. José quien, finalmente, la deja escapar.
ACTO SEGUNDO
Taberna de Lillas Pastias lugar de reunión de los contrabandistas. Carmen y sus amigas Frasquita y Mercedes cantan y bailan después de cenar. Están presente un grupo de oficiales, el capitán Zúñiga y el cabo Morales entre ellos. La intención de las cigarreras es distraer a los militares para que sus amigos contrabandistas vayan pasando el alijo de tabaco. El torero Escamillo se une a la fiesta y canta la famosa canción del "toreador’ que corean los asistentes. El capitán, enamorado de Carmen, le dice que se olvide de D. José, que está arrestado por haberla dejado escapar. Quedan solas las mujeres y el posadero cierra la puerta.
Carmen y sus amigas discuten con los contrabandistas. Llega D. José y Carmen ruega que los dejen solos. D. José saca la flor marchita que guardó en su casaca y le declara su amor en la célebre ’romanza de la flor". Carmen baila y toca las castañuelas ante él y trata de persuadirle para que se una a los contrabandistas. Están en esta discusión cuando llega Zúñiga que ordena a D. José que se marche. El cabo celoso, ciego de rabia, saca la espada contra su superior. Los contrabandistas corren a separarlos. D. José no tiene más remedio que seguir a Carmen y a los contrabandistas a la montaña desertando del ejército.
ACTO TERCERO
Cueva en plena sierra. Los contrabandistas descansan alrededor de una hoguera. Entre ellos están Carmen y sus amigas, D. José y los contrabandistas Dancario y Remendado. D. José ha sido admitido entre los contrabandistas, pero no logra olvidar su vida anterior. Carmen pregunta a D. José porqué está tan preocupado; es qué no se encuentra a gusto en este ambiente de bandidos. Ella, que ya no le ama, le aconseja que se vaya pero D. José no puede vivir sin Carmen; que se vaya a vivir con su madre pues a ella no le faltarán galanes.
Aparece Escamillo, que dice ir en busca de una cigarrera que se fugó con un cabo de dragones y del que ya está harto. Advierte a D. José que ama a Carmen y la conseguirá cueste lo que cueste. Luchan con arma blanca. Carmen y los contrabandistas se apresuran a separarlos. Retírase Escamillo, arrogante, invitando a todos los presentes a su próxima corrida en Sevilla.
Micaela trae la noticia de que la madre de D. José, gravemente enferma, no quiere morir sin abrazarle. No se atreve a seguirla inmediatamente para no dejar el terreno libre a Escamillo, finalmente sí acude a la llamada de su madre no sin advertir seriamente, una vez más, a Carmen lo que le aguarda si le es infiel.
ACTO CUARTO
Exterior de la plaza de toros de Sevilla. La Multitud se agolpa a la entrada del coso. La animación es grande. En escena las cigarreras Frasquita y Mercedes, acompañadas del Capitán Zúñiga y Morales. Carmen y Escamillo se unen a ellos. Frasquita y Mercedes han visto a D. José rondando por allí buscando a Carmen desesperadamente. Carmen, no es mujer que huya, no les hace caso y dice a Escamillo que le ama y que será suya si tiene éxito aquella tarde. Entran los diestros en la plaza entre las aclamaciones del público.
Cuando Carmen se queda sola llega D. José, agotado, hambriento y furioso, suplicando a Carmen que olvide el pasado y vuelva a quererle. Ella le rechaza desdeñosamente. Los clarines de la plaza anuncian el triunfo de Escamillo. Carmen intenta entrar en la plaza pero D. José se lo impide. Desesperado, .de amor y de celos, saca un puñal y se lo clava a Carmen, que, herida de muerte, se desploma, en el momento que Escamillo victorioso viene a reclamarle su amor.